"Estrategia" es una de las palabras más usadas en el mundo  corporativo, sin embargo, no siempre se tiene claro lo que realmente es ó lo que implica tenerla y ejecutarla.

Hacer estrategia implica hacer elecciones y estar compro­metidos, tener bien claro lo que se va a hacer e identificar aquello que no es prioritario o necesario hacer.

Una estrategia exitosa en una organización se logra cuan­do el equipo directivo ha sido involucrado, se tienen priori­dades claras y concisas, se alinea y comunica al resto de los colaboradores y se ejecuta correctamente.
Para enfocar al equipo directivo es necesario que todos sus integrantes participen en el proceso de planeación estratégica y • a través de distintos ejercicios de análisis y toma de decisiones, lograr el consenso del equipo para enfocarse en 2 ó 3 temas prioritarios para los siguientes 3 a 5 años.

Para alinear a los colaboradores es importante traducir la estrategia en un documento simple para su comunicación a colaboradores. Es recomendable involucrar, de algu­na manera, a todos los colaboradores de la organización ya que son ellos quienes finalmente la ejecutarán. La co­municación, capacitación y gestión del cambio juegan un papel importante en esta labor de alineación.

Para ejecutar las estrategias de la organización, se re­quiere establecer un modelo integral de indicadores y me­tas que den visibilidad, la asignación de recursos según las prioridades, la creación y administración de proyectos estratégicos, la alineación de procesos y el contar con un equipo dedicado a la gestión de la estrategia.

Una organización sustentable ó perdurable es aquella capaz de definir buenas estrategias de corto, mediano y largo plazo y • a su vez, es capaz de ejecutarlas.

Definir una estrategia

Es importante que una organización desarrolle tanto la capacidad de plantear estrategias como la capacidad de ejecutarlas. Sólo así podrá generar alto valor a todos sus “stakeholders” (clientes, accionistas, empleados, proveedores, etc.)

En este documento, nos concentraremos en la capacidad organizacional para definir una estrategia. Para definir una estrategia es necesario identificar 3 elementos básicos:

1 Situación Actual

Es definir dónde se encuentra la empresa hoy y cuál es su entorno competitivo.
Algunas metodologías que se pueden utilizar: Análisis PESTEL, Fuerzas de Porter, Misión, Valo­res, FODA, etc.

2 Situación Futura

Es definir cómo se quiere ver la empresa en el futuro y cómo será su entorno.
Algunas metodologlas que se pue­den utilizar: Planeación por Esce­narios, la Estrategia del Océano Azul, Visión, Propuesta de Valor, Análisis del Modelo de Negocio, etc.

3 Ejecución del Plan de Transición

Qué será necesario hacer para movernos desde la situación ac­tual hasta la situación futura. En pocas palabras, ésta es la ejecu­ción de la estrategia.

Algunas metodologías que se pueden utilizar: Balanced Score­card, Administración de Proyec­tos, Hoshin Kanri, etc.

Hacer estrategia es definir ó reforzar una posición competitiva única en el mercado.

Enfoque de una Estrategia

¿Hacia quién debería de enfocarse la estrategia que
definimos? La estrategia debería de estar enfocada a construir y mejorar la propuesta de valor que tenemos a nuestros clientes actuales y potenciales.

La propuesta de valor surge de la siguiente pregunta:

¿Cuáles son los 3 ó 4 atributos de nuestro produc­to/servicio que nuestro cliente actual y objetivo va­loran y por lo cual nos preferirá sobre la competen­cia? La propuesta de valor debe ser el “corazón” de la estrategia de una organización, ubicando al cliente en el centro de la misma.

Al desarrollar una estrategia, normalmente estamos buscando hacer realidad la Visión de la organización, la cual tiene un horizonte de tiempo de largo plazo (De 5 a 10 años aproximadamente). Es importante definir estrategias de corto y mediano plazo para preparar el camino e ir llevando a la organización hacia su Visión a través de la implementación de diversas iniciativas ó proyectos estratégicos.

Errores Principales

A continuación mencionamos algunos de los errores principales que las empresas o nuestros clientes han cometido al definir su estrategia:

  • Creer que para hacer estrategia sólo es nece· sario definir claramente su situación futura. Esto conlleva muchos riesgos al no contemplar su situación y capacidades actuales.
  • El no contemplar ó dimensionar correctamente las implicaciones de ejecutar dicha estrategia.
  • Establecer metas financieras únicamente. La or­ganización debe ser vista de manera sistémica y es recomendable establecer metas en otros aspectos que son causales de los resultados finan­cieros que se esperan.
  • Planear de adentro hacia afuera y no de afuera hacia adentro. El partir de la perspectiva de los directivos de la empresa únicamente y no del co­nocimiento y voz del cliente, puede ser un gran desatino.
  • Generar una estrategia en donde no se haya inte­grado o incluido a la totalidad de las Direcciones de ésta. El patrocinio de todo el equipo directivo es el primer paso hacia el éxito en la gestión de una estrategia.
  • El no permear la estrategia e iniciativas hacia abajo en la organización es un grave error provo­cando desalineación de los empleados.
  • El considerar sólo una estrategia de largo plazo sin definir estrategias intermedias (corto y media­no plazo).
  • El no llevar a cabo una planeación estratégica utilizando metodologías de análisis que deriven en una clara propuesta de valor al cliente que permita generar para la organización una posi­ción competitiva única en el mercado.

El futuro es incierto así que la estrategia que defina una organización será sólo un punto de re­ferencia, una guía. Es importante que la organización cuente con procesos y funciones sólidas de gestión de su estrategia y no sólo un evento anual de planeacion estratégica.

BIMCON: Sólidas Estrateg1as

En BIMCON nos aseguramos de desarrollar sólidas estrategias para su organización considerando:

  • Un claro entendimiento de la situación actual de la empresa y su entorno competitivo.
  • Facilitamos el taller estratégico con el Comité Directivo de la empresa y personal clave incorpo­rando nuestras experiencias de negocios y reco­mendaciones.
  • Integramos los objetivos estratégicos e iniciativas de corto, mediano y largo plazo a su plan de ne­gocios.
  • Incorporamos metodologías de análisis ya proba­das y con contenido sólido.
  • Facilitamos la alineación, consenso y enfoque de su equipo directivo para generar una estrategia clara y con patrocinio directivo.
  • Identificamos el valor que se puede generar a sus clientes.
  • Ayudamos a diferenciarse de la competencia.
  • Acompañamos a nuestros clientes en la defini­ción y ejecución de las iniciativas estratégicas.
  • Habilitamos a nuestros clientes para fortalecer su capacidad de definir y de ejecutar sus estra­tegias.